viernes, 4 de marzo de 2011

Dentro de mi retorcida cabeza

Esto es del tipo de cosas extrañas que escribes sin ninguna razón pero k mejor te describen( si sabes leerlo claro). Demasiado bizarro quizá, pero k haríamos sin estas cosas k no tienen ninguna explicación...

-"Parada en el umbral de la muerte, sigilosa, temerosa... precavida como siempre”- Ese bien podría ser el comienzo de ésta historia; tú historia, pero sabemos que los finales trágicos no te sientan tan bien. Ya sabemos que prefieres morir a llorar pero esta vez no será el caso.
Esta vez nos detendremos a hablar de ti… ¿o de mí?...
Irónico que seamos la misma persona.
¿Quieres comenzar con tu nombre?, mi nombre es…Claro! El silencio podría serlo y aún más el viento; ya sabes, bien podría ser yo una de esas caricias tempranas en tu mejilla o la esencia de una noche…un escalofrío quizás!. Podría ser eterna y desvanecerme de vez en cuando.
En fin, mi nombre no importa, no llegarás a conocerme de la forma en que me describo pues solo en sueños tengo la libertad de ser y sentirme loca, así tal cual, loca, excéntrica y sin razones por dar…solo YO (pero nunca sola).
Veamos… espero no equivocarme esta vez.
Vivo de sueños, o en ellos, que importa. Al parecer siempre espero algo, por pequeño que sea, pero que no deje de ser maravilloso.
Como toda persona, o al menos eso creo, guardo lo más precioso; y quizá no lo más hermoso de mí, muy en mis entrañas (no en el corazón, ese ya lo enterré por ahí desde hace tiempo atrás).
Amo la soledad, hasta cierto punto la disfruto, pero bien podría ser ésta el monstruo que me trague.
Temo mostrarme como soy, una vez derrumbado el muro, será difícil volver a levantarlo.
Desde hace tiempo, mi mente se libera de mi cuerpo con frecuencia, y los sonidos han llegado a ser ecos que retumban en las paredes de mi cráneo.
Me embriago con aromas y mis drogas preferidas siempre han sido la lectura y el sonido de un violín…

¿Te parezco retorcida?...si es así, no tengas miedo, ¿qué podría hacerte una niña perdida?... mis palabras solo son cuchillas para mi y ya te imaginarás mis poemas, simples (o no tan simples) dagas mortales.


No hay comentarios:

Publicar un comentario